Aveces la vida parece ir tan deprisa que se olvida de avisarnos que ya dejamos de ser niños. No somos más esas bellas personitas inocentes que toman el día como un desafío. Nos convertimos en grandes bolsas rellenas con estupideces que no necesitamos que solo compramos para pertenecer a una sociedad a la cual no le interesamos. Estoy acá un sábado más con mis cuarenta años intentando entender porque se me fue esa parte de la vida sin darme cuenta. Esta niña está mirando a su alrededor como los espejos le muestran a alguien adulto que nunca necesitó.
Vamos sonriendo y un día estamos despertando de un sueño con un golpe de frente, certero, mortal.
Disfruten de las personas que los rodean. Abracen a su mamá, a papá, diviertanse con sus hijos y sean felices mientras puedan. Porque un día ellos se Irán. Los padres al cielo, los hijos formarán sus familias y estarás sola una sábado a la noche, describiendo con palabras la felicidad que se fue.
❤
Ver más
Debes ser mayor de 18 años para ver este contenido