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Etapa 26: El ingreso al cofre, la caída al vacío.
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Al salir, luego del desayuno en el mesón de peregrinos contiguo al hospedaje, me encuentro, esperando la cabalgata de ascensión a O Cebreiro y de frente, a la señora del conflicto en Molinaseca, pareciera “cosa de mandinga”, aunque ahora “en presente” no hay ninguna alteración emocional, ni física, extrañamente mi sistema está calmo (¿estaré todavía dormido?), así que aprovecho el viento de paz, suspiro y al sonido de Good morning, buen camino!!!, la saludo y sigo tranquilamente, a pesar de que, a mi percepción su cara y mirada, es de desprecio. Ahora sí, más liviano de interpretaciones, a encarar la última pendiente positiva más difícil del camino. ¿Por qué no se activó mi sistema?, ¿Habrá sido lo dulce del té y la medialuna del mesón?, ¿Habrá sido por el hermoso sueño con mis familiares que ya no están en este plano físico?. Los primeros metros son muy empinados, vamos subiendo a los Ancares Gallegos, se empieza a sentir el calor corporal que viene del esfuerzo, a acortar la respiración y pareciera que el corazón se va a salir del pecho, empiezo a dar pasos más cortos para no gastar tanta energía, porque esto recién empieza, son 900 metros de ascensión en pocos metros lineales de recorrido, así que se me ocurre probar otra vez “entrar en meditación”, que por una parte me serviría para saber qué pasó que mi sistema no se accionó desde una perspectiva de observador como hice ayer en Perejes y por otra parte, ya de paso, usar el estado meditativo para avanzar en el camino acortando las distancias físicas y el tiempo mental, ¿se podrá usar esto a mi favor? o ¿será que el estado disociativo solo se acciona cuando entra en crisis mi sistema?. Acortando aún más mis pasos para poder llevar la respiración al abdomen, así llevar la sangre al estómago, para accionar el sistema del nervio vagal y así sacarla del trípode vital en el que se encuentra por el esfuerzo,(recuerdo en el comienzo del camino después de la ascensión a Roncesvalles, que no hacer esto, me produjo una gran inflamación en la Vesícula Biliar, que un peregrino médico Romano me ayudó muy amablemente en la crisis, Gracias Luigi!!!) Sigo, veo que ya, a lo lejos, la pareja de peregrinos franceses me han sacado gran ventaja, lo que me da la posibilidad de entrar en silencio y empezar a callar los pensamientos, me concentro en el paisaje verde que me envuelve y entro nuevamente en trance… aparezco en el serbal, me duermo en el banco, paso por Perejes, llego a Herrerías me duermo en el hospedaje y vuelvo al sueño del amanecer en la casa de mi abuelo, solo que no me puedo despertar para continuar!!!, atrapado en el sueño, en el patio con mi padrino, veo que desde la cocina sale mi papá, que era el que estaba con mi abuelo jugando al ajedrez, me toma de la mano y me dice vamos, me sube a un “auto blanco”, similar al que teníamos cuando era niño, y me lleva a la casa de sus padres (mis abuelos paternos), que estaba al lado de un arroyo, donde al lado estaba la policia y ahí, cuando bajo del auto, un perro de raza Manto negro, que me mira y ladra sin parar como queriéndome atacar, entro “temblando de miedo” a la casa de mis abuelos por la puerta lateral que da al patio y en el fondo está mi abuelo regando los rabanitos de su pequeña quinta, nos adentramos a la cocina por la puerta al lado del ciruelo, donde esta mi abuela que al vernos, tira las ollas, que estaba secando, al piso del susto y nos pregunta ¿Qué hacemos ahí?. Mi papá como molesto, no responde y se mete a su habitación de niño que está contigua a la cocina, Mi abuela me da un beso en la frente, que está toda transpirada por el miedo y saca del bolsillo de su campera marrón de lana una llave, me dice vaya al aparador verde del living y con esa llave, abra “la puerta del medio” y que en la cazuela de cristal hay un regalo para mí, entro al oscuro y terrorífico Living, pongo la llave y … me despierto por fin en Herrerías ya saliendo del mesón de peregrinos para ver “de observador” a los personajes interactuando y “por que no se disparó el sistema”, pero ya no me da “nada de gracia” hacer esto y quiero volver “al presente”, trato de llevar la respiración al abdomen para volver y no pasa nada, sigo en estado meditativo sin poder salir, tomo por el sendero que sube y sube a O 'Cebreiro , hasta que me empiezo a desesperar, comienzo a correr y correr por el túnel que forman los arboles, hasta llegar a un momento que se hace todo negro a mi alrededor y caigo como desde un brisco altísimo. De repente empiezo a sentir mucho mucho frío, estoy temblando, el viento me empuja desde muchas locaciones, empiezo a escuchar voces, el sonido de la música de mis auriculares, y una especie de aguanieve siento que me castiga en el rostro, estoy todo mojado, casi que no puedo caminar del cansancio, ¿volví?, he llegado a Fonfría, ¿ya he pasado por las “puertas” de Galicia y al Alto de San Roque (Patrono de los perros)?, me adentro a un Café, me arrimo a la estufa a leña a tratar secarme un poco y para componerme del frío, veo muchos peregrinos sentados tomando una colación, refugiándose del gran temporal de viento y agua nieve, a lo que identifico a los franceses que me hacen seña y un lugar en su mesa, no puedo creer que hayan pasado 8 horas y 39 minutos, que caminé aprox 22 kilómetros y llegué a una altura de 1336 msnm desde que empecé con el proceso, totalmente abstracto, trato de conectar con los peregrinos presentes, pero me siento raro, muy cansado, le pregunto al bar ténder donde hay un hospedaje y me dice que el lugar donde estoy es un hospedaje me menciona que tienen servicio de secado de botas y que a la noche hay cena de peregrinos en la Palloza lugar característico muy antiguo del lugar, Presento el pasaporte, hago checkin y me dispongo a bañarme, lavar mis botas y ropa, luego me adentro al living a tomar unos mates aprovechando que hay instrumentos a disposición, agarro una guitarra para relajar mis manos, intento cantar algo pero lamentablemente el cansancio no me lo permite, me quedo en el sillón tratando de no dormirme por miedo a que me vuelva a meter en una pesadilla como me pasó en herrerías, sigo relajado hasta la hora de la cena, avisan a todos los peregrinos a ir hasta la Palloza, donde nos van a servir la comida, ingreso y hay un mesón gigante en círculo como su propia estructura lo demanda, luego de ubicados, en forma organizada, todos los peregrinos empiezan a presentarse en distintas lenguas y nacionalidades, somo más de 100 peregrinos de todo el mundo, me paro me presento, soy el único, con dos nacionalidades (Argento-Italiano) en el lugar, después de los pertinentes comentarios futbolísticos por haber sido argentina ganadora de la copa del mundo el año anterior, siguen las charlas de peregrinajes sobre rutas, destinos, distancia, clima y tiempos hasta Santiago de Compostela. a medida que van calando las conversaciones, se van yendo al hospedaje la mayoría de los presentes, lo que también aprovecho para ir a descansar, ya en la cama, estoy como inquieto, no me quiero dormir pero el sueño me está ganando la partida, se me cierran los ojos, tomo agua, hago un rezo “al ángel de la guarda”, como me enseñaron de chico y caigo en un profundo sueño.
Nunca dejes de aprender, el que abandona no tiene premio.
Te quiero mucho ❤
Fido.
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