Quiza fue una hecatombe de esperanzas un derrumbe de algun modo previsto ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron para verme sufrir y por cierto me vieron
hasta aqui habia hecho y rehecho mis trayectos contigo hasta aqui habia apostado a inventar la verdad pero vos encontraste la manera una manera tierna y a la vez implacable de desahuciar mi amor
con un solo pronostico lo quitaste de los suburbios de tu vida posible lo envolviste en nostalgias lo cargaste por cuadras y cuadras y despacito sin que el aire nocturno lo advirtiera ahi nomas lo dejaste a solas con su suerte que no es mucha
creo que tenes razon la culpa es de uno cuando no enamora y no de los pretextos ni del tiempo
hace mucho muchisimo que yo no me enfrentaba como anoche al espejo y fue implacable como vos mas no fue tierno
ahora estoy solo francamente solo
siempre cuesta un poquito empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar a mis lobregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla y empiezo a recordarte.
La ridícula idea de no volver a verte es un libro escrito por Rosa Montero sobre el duelo, el feminismo y Marie Curie publicado el año 2013.[1] Recibió el premio de la crítica de Madrid en el 2013.[2]
El 9 de julio de 1935, nació Mercedes Sosa. La Negra marcó la historia de la música de nuestro país y de Latinoamérica con su voz, con su calidez humana, con su compromiso social y con su talento. Aun perseguida por la dictadura, nunca abandonó sus ideales y siempre sostuvo, en su maravilloso canto y en sus letras, el grito por la igualdad. 🤍
La lenta máquina del desamor, los engranajes del reflujo, los cuerpos que abandonan las almohadas, las sábanas, los besos, y de pie ante el espejo interrogándose cada uno a sí mismo, ya no mirándose entre ellos, ya no desnudos para el otro, ya no te amo, mi amor.