2. Todo eso está tan roído.
Lo que no sabía aún era que le decían Juntahistorias. Ni tampoco el motivo de ese apodo. Tampoco todo eso de los túneles del subte y de las diferntes ciudades que se despiertan en noches mágicas.
Cómo imaginarme que esa noche de invierno incipiente se iba a transformar en el itinerario feroz, alucinado que viví con él, el Junta, a quien luego perdí de vista. Esa noche que aún no sé si dejó ciega alguna parte de mí o simplemente no sucedió. Todo eso ya está tan rasguñado, tan roído...
Ver más

