"La calle estaba oscura. En el asfalto,la luz de las ópticas en alta se perdía. No se veía nada mas que la luna en lo alto de cielo. No decían una palabra, pero el ambiente denso dejaba percibir el terror que ambos sentían, esperando que en cualquier momento algo suceda. El silencio era ensordecedor, solo interrumpido a veces por algún cambio en la velocidad del vehículo, en el asiento trasero dormía el niño. Había aparecido hacía unos pocos años por esa misma ruta, solo, divagando una tarde, las pesadillas continuas lo hacían insistir con regresar a ese lugar. Condujeron por un rato sin pronunciar palabra, hasta allegar a una montaña, un pequeño camino se divisaba como fluorescente hasta una cabaña en ruinas.
Al llegar, el niño despierta: "ya estamos aqui?" Pregunta. Nadie habla pero ambos asienten con la cabeza. En la cabaña se veía una pequeña luz. Decidieron acercarse para ver que había dentro de ella. Por una hendidura algunos rayos de luminosos se reflejaban contra la silla que reposaba delante de la puerta. El piso crujía, en eso el niño empieza a vomitar."Lucas! Que te pasa?!" Le pregunta la mujer, sorprendida por la situación. El pequeño cae al piso en una convulsión y los ojos se le dan vuelta. "Lucas,que te pasa?!!" grita la mujer,esta vez rompiendo en llanto. La puerta de la cabaña se abre ,de repente, una anciana de largos dedos en manos y pies asoma. Sus ojos completamente blancos se mueven para todos lados: "has traído la cosecha!" Exclama con una diabólica mueca, dejando ver sus dientes podridos en punta. En eso la piel del niño se abre desde la frente, como si de un cierre se tratase, de sus dedos brotan como ramas extendiéndose en el piso y en el aire, elevandolo cual muñeco, dentro del niño había un viejo brujo. Envuelve con sus garras a la mujer y al hombre, la vieja se acerca y ambos absorben sus almas, cual vino, drenandolas desde sus traqueas "nada sabe mejor, que el alma de instinto materno!" Exclamó el viejo, la bruja anciana felicitó al cambia formas por la buena manipulación y juntos arrastraron los cuerpos. Al amanecer, una niña fue encontrada en el camino cercano, mientras encerrado en la cabaña, el viejo descansaba la garras, aún saboreandose,esperando a que vuelva su compañera, con la cosecha de almas a la montaña."
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