Alimentá a La Llama. 🦙☕
La Llama no vive del aire.
Bueno, técnicamente podría vivir de pasto, pero se acostumbró mal.
Si alguna vez una frase te hizo reír, te representó o se la mandaste a alguien con un sospechoso “jajaja sos vos”, podés invitarle un cafecito.
Tu aporte ayuda a mantenerla alimentada, sarcástica y con suficiente tiempo libre para seguir dando consejos que nadie le pidió.
No es obligatorio. La culpa tampoco.
Aunque ambas cosas funcionan bastante bien. 🦙❤️

