¿Quién dice que no existen los flechazos? En aquel tórrido verano de principios del milenio yo viví al menos dos. El primero, absolutamente improbable, hizo trizas uno de los mitos de mi el de mi tía Sole, que de joven había sido Miss Murcia con Gafas y a la que yo tenía en un altar. El segundo me afectó en primera persona cuando Elisa irrumpió en mi vida a contraluz, en la playa, de improviso, sin más argumentos que su minúsculo bikini. Aquella misma tarde, dispuesto a conquistarla a toda costa, acudí junto a mi amigo Nicolás a la superfiesta que la hija de aquel famoso escritor daba en su pedazo de chalé del paseo marítimo. Todo pintaba de maravilla, hasta que descubrimos que La Muerte también había decidido pasarse por allí.
Él tiene 18 años, es extremadamente tímido y prácticamente virgen. Ella tiene 36, un cuerpo monumental y un rostro que parece haber sido tallado por Dios a mano..., pero guarda un secreto que no se atreve a confesar...
¿Puede una relación entre un joven y una mujer madura ser amor? ¿O simple obsesión?
Una pareja se encuentra justo cuando transitan por la vida por senderos opuestos. Un amor imposible que produce una explosión de pasiones y erotismo. Un romance basado en una premisa que, a veces, resulta irracional: “Para el amor, no hay imposibles”.
Eddy es un exitoso profesionista que se ve obligado a recordar su pasado: el lejano día en que cumple 18 y se cruza en su vida la Señora Margarita. La pasión los envuelve en un torbellino que les cambia la vida. Una lucha contra todo y contra todos en nombre de lo que ellos consideran un amor de proporciones épicas. Mientras sus cuerpos se funden en armonía, es la razón la que se interpone en la unión de sus corazones.
Más que en una historia real, “A DESTIEMPO” está basada en una promesa real que ahora se cumple. Una emocionante novela romántica, salpicada de erotismo y envuelta en un suspenso que nos lleva a reprimir la tentación de brincar páginas para conocer el desenlace. Escrita al más puro estilo de los grandes del género.
“Las chicas buenas controlan las pesadillas, no son controladas por ellas”. Marianne fue adoctrinada para ser la chica perfecta. En su iglesia está prohibido salir después de las ocho sin compañía de sus padres o socializar con hombres, mucho menos permitir que la toquen… Una noche de Halloween es suficiente para romper todas las reglas. Su nueva amiga la arrastra a Villa del un parque temático creado para hacer realidad tus peores pesadillas, donde hay hombres enmascarados al acecho y el más aterrador marca a Marianne como su objetivo. Su voz es profunda. Sus palabras la hacen temblar. En la oscuridad, despierta una parte desconocida de ella. Está dispuesto a jugar a las escondidas, cazarla y hacerla romper todos sus votos. Marianne quiere saber quién se oculta detrás de la máscara. El reto es seguirle en un juego perverso hasta descubrir su identidad sin caer en la tentación.
“¿Puede un flechazo en las alturas cambiar el destino de dos personas?” El día que Lauren descubre que su novio le es infiel, decide tomarse un descanso e irse de vacaciones junto a su mejor amiga. Está cansada de ser una kamikaze emocional en el amor, pero, cuando se toma dos mojitos de más en el avión para calmar su miedo a volar, su lado más impulsivo vuelve a salir a flote. Y, sin ser consciente de lo que hace, termina metida en la cabina del piloto, el guapo Allan Parker, que, desconcertado, no puede dar crédito a lo que está ocurriendo en pleno vuelo... ni tampoco apartar los ojos de ella.
Jessica Phipps es una chica como cualquier otra. Ha sido lastimada y ha sufrido por amor, llegando a pensar que su suerte en el amor es nula. ¿Pero quien no pensaría así teniendo tantas desilusiones amorosas? Aunque, ¿que pasaría si un día se encuentra frente a frente con el amor verdadero? Con esa eterna primera opción que toda chica debería de tener. Claro que al comienzo será su tercera opción, su tercera oportunidad. Sin embargo, no debemos olvidar que tal vez la tercera opción siempre es la primera.
—La vida acabará siendo un tormento para ti. A gritos me pedirás morir. Pero Davina jamás le pidió eso a su marido. Sin embargo, en más de una ocasión había de decir: —Esto no acabará así… Esto no acabara así… Su sirvienta de más confianza, cuando Davina hubo muerto y estuvo ya enterrada en el cercano cementerio de Waldenmassey, explicó: —Si mi señora llevaba tapada la amputación de su brazo, no, no era porque le faltara la mano. No era por eso… ¡Era porque la mano le había crecido! Bueno, en lugar de mano le había crecido una garra… Como si fuera un león, o un tigre, o un leopardo… Pero nadie, claro está, se creyó lo que dijo la sirvienta. ¿Cómo iba alguien a creerse semejante cosa? Por descontado que no. Sin embargo, pocos meses después murió a zarpazos —y en la localidad de Waldenmassey no había fieras— el que años atrás fuera el amante de Davina, el que, al verse descubierto, había huido pensando solo en sí mismo. Y también murió, de igual forma, a zarpazos, Roger de Andrewstton.
La historia que nadie se atrevió a contar, sobre un amor que pudo pero no fue, escenas marcadas por impulsos de una noche, corazones buscando encontrarse y champaña por montón. ¿Estas listos para volver a sentir? Te vi y te amé por el simple hecho de ser es una novela situada en la ciudad de Nueva York, donde conocerás a Minerva, T.R Kalman y Ed, quienes estarán dispuesto a mostrarte sus pasados a cambio de que seas tú el único testigo de sus vidas, ayudándolos a romper los paradigmas de una sociedad elitista.
Encontrar el amor debería ser fácil, pero la fotógrafa de bodas Phoebe Ward lo sabe mejor. Cuando Cupido aparece en una misión loca para ayudarla —y salvar al mundo en el proceso—Phoebe se da cuenta de que el amor podría ser aún más complicado de lo que pensaba. Incluso con Cupido mostrándole al Sr. Correcto , ella puede dejar de pensar en su mejor amigo, el Sr. Equivocado. Cal Crawford nunca ha tenido tiempo para el amor, pero ahora se preocupa por Phoebe. Lo que significa que tiene que ser simplemente incorrecto prepararla con su mejor amigo, ¿verdad? Pero a pesar de que ver a Phoebe con otra persona le romperá el corazón, no puede alejarse de ella. Phoebe puede permitirse elegir al tipo equivocado con el destino del mundo en juego. Pero tal vez Cupido se equivoca. Tal vez ella tiene que confiar un poco en Cupido, y mucho más en su corazón.