Dante tiene 40 años y, en teoría, una vida armada: pareja, trabajo, estabilidad. Hasta que, en cuestión de días, todo se rompe.
Un novio. Una relación abierta y una separación cerrada. Un mejor amigo que desapareció sin explicaciones. Un reencuentro con el pasado que lo obliga a mirar de frente quién fue… y en qué se convirtió.
Mientras intenta entender qué hacer con su presente, Dante vuelve —sin querer— a ese lugar donde todo empezó: el curso B. El de los que no encajaban, los que hacían ruido, los que aprendieron a sobrevivir en el caos. Ahí donde las reglas eran difusas, pero los vínculos, reales.
Entre recuerdos de adolescencia, amistades que marcaron para siempre y amores que nunca fueron del todo lo que parecían, Somos del B es una historia sobre crecer sin manual, sobre idealizar, perder y reconstruirse.
Porque a veces la vida no se ordena. Se desarma.
Y aprender a vivir en ese desorden… también es una forma de estar bien.