Imagen de portada
Imagen de perfil
Seguir

Sanando con Nati

Estilo de vida
0Seguidos
5Seguidores
Invitame un Cafecito

☕ Café con Naty: Hacerse la vida más fácil

Cargando imagen
Últimamente vengo pensando en cuántas veces nos complicamos la vida creyendo que cuanto más esfuerzo, más valor. Y no hablo de trabajar con pasión o dar lo mejor, sino de esa autoexigencia disfrazada de perfeccionismo que, en el fondo, no es amor propio… es miedo.Miedo a no ser suficiente.Miedo a que no alcance lo que doy o lo que soy. Eso me pasó este último tiempo en YouTube. Durante  estos últimos meses aprendí muchísimo sobre creación con inteligencia artificial: música, imágenes, efectos… y la verdad, lo disfruté. Me encanta crear belleza para mis videos,, experimentar, darle forma visual a los mensajes que quiero compartir. Pero hace unas semanas empecé a sentirme cansada, saturada, con esa sensación de que no iba a poder sostener ese ritmo. Y ahí me di cuenta: yo solita me estaba sobrecargando, exigiendo y complicando.  Meditando me di cuenta que detrás de tanta exigencia había una creencia: que si no lo hacía perfecto, no valía. Y eso duele reconocerlo, porque en el fondo significa que no me estaba queriendo tanto. Que todavía había una parte de mí que pensaba que mi voz, mi rostro, mi forma natural de comunicar no eran suficientes y por eso había dejado de aparecer en cámara. En estos días me animé a hacer dos vivos, así, sin tanta preparación, sin efectos ni producción. Solo yo, hablando desde el corazón.Y me sentí tan bien. Satisfecha, en paz, contenta de animarme a ser yo misma.Fue como si mi alma dijera: “¿Ves? Era esto. Era tan simple.” Creo que tal vez no soy yo sola la que se complica la vida. Todos, de alguna forma, tenemos ideas de cómo “deberían” ser las cosas, cómo “deberíamos” ser nosotros, o cómo “deberían” ser los demás. Y esas ideas —aunque parezcan pequeñas— nos alejan de la sencillez, nos roban energía, nos llenan de ruido y nos hacen olvidar que lo esencial ya está y que somos suficientes. La simplicidad tiene un poder inmenso: el de permitirnos ser, sin adornos, sin filtros, sin tanta exigencia. 💭 Te dejo esta pregunta para que la pienses con tu cafecito: ¿En qué parte de tu vida te estás exigiendo tanto que dejaste de disfrutar? ¿Dónde podrías soltar la perfección y elegir lo simple? A veces, hacerse la vida más fácil es la manera más profunda de volver a quererse. Te mando un abrazo, gracias por leerme y gracias a quienes me regalan cafecitos☕️ ya que hacen posible que siga creando más contenido. Gracias, gracias, gracias…🙏 Nati 💫
Ver más