⚽ Creer hasta el final: la enseñanza que Argentina nos dejó en solo 13 minutos ⚽
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Aunque no soy una fanática del fútbol, cada Mundial tiene algo especial. Nos reúne, nos emociona y, muchas veces, nos deja enseñanzas que van mucho más allá de un partido.
El martes me pasó exactamente eso. Faltaban apenas 13 minutos para terminar el encuentro. Argentina perdía 2 a 0 frente a Egipto. Además, Messi había errado un penal. Sinceramente, pensé que ya estaba todo perdido.
Pero pasó algo. No sé qué se dijeron entre ellos. No sé si la pausa de hidratación cambió el aire del partido o si alguien encontró las palabras justas. Lo que sí sé es que, de un momento a otro, algo cambió. Cambió la actitud.
Cambió la mentalidad.
Y cuando cambia la manera de pensar, muchas veces empieza a cambiar también el resultado.
De repente aparecieron las jugadas que antes no salían. Volvió la confianza. El equipo empezó a creer otra vez. Y, en apenas 13 minutos, Argentina convirtió tres goles y dio vuelta un partido que parecía imposible.
Mientras veía esa remontada, no podía dejar de pensar en nuestra propia vida.
Porque las enseñanzas de este partido van mucho más allá del fútbol.
La primera enseñanza es creer hasta el final. Mientras el árbitro no marque el final, el partido todavía puede cambiar.
Y creo que en la vida pasa exactamente lo mismo.
También me quedé pensando en algo más. ¿Cómo no se te va a venir abajo el ánimo cuando faltan menos de quince minutos, vas perdiendo 2 a 0 y, además, el mejor jugador del mundo acaba de errar un penal? Cualquiera podría pensar: "Ya está. Hoy no es nuestro día."Y eso también nos pasa a nosotros.
Un problema detrás de otro. Un proyecto que no sale. Una puerta que se cierra. Un intento que fracasa. Y, casi sin darnos cuenta, empezamos a perder la confianza. Sentimos que ya no vale la pena seguir intentando.
Pero este partido demostró algo muy importante. No cambió primero el resultado. Cambió primero la actitud.
Y cuando cambió la actitud, cambió el partido. Creo que muchas veces el verdadero partido se juega en nuestra mente. Si cambia nuestra manera de pensar, cambian nuestras decisiones.
Si cambian nuestras decisiones, cambian nuestras acciones. Y cuando cambian nuestras acciones, muchas veces termina cambiando nuestra historia.
Pero hubo otra enseñanza que me pareció igual de importante. Nadie dio vuelta ese partido solo. Ni el jugador que hizo el primer gol. Ni el que hizo el segundo. Ni el que hizo el tercero. Lo dieron vuelta como equipo. Y creo que esa también es una enorme lección para la vida. Muchas veces queremos resolver todo solos. Salir adelante solos. Levantar un emprendimiento solos. Atravesar una enfermedad solos.
Cargar una tristeza solos. Y la vida nos recuerda, una y otra vez, que no fuimos creados para caminar en soledad. Todos necesitamos un equipo. Y un equipo no tiene por qué ser un plantel de fútbol.
Puede ser tu familia. Ese amigo que siempre está cuando lo necesitás. Tu pareja. Tus hijos. Tus compañeros de trabajo. Las personas que creen en vos cuando a vos te cuesta creer. Quienes te escuchan, te abrazan y te dicen: "Seguí", cuando sentís ganas de abandonar. Apoyarte en los demás no es un signo de debilidad. Es un acto de sabiduría.
Otra enseñanza me la dejó Messi.
Es un jugador que ya ganó prácticamente todo lo que un futbolista puede soñar. Sin embargo, lo vi correr, luchar, insistir y seguir intentándolo incluso después de haber errado un penal. Eso también habla de grandeza.
Porque no es el error lo que define a una persona. Lo que realmente la define es lo que hace después del error.
Messi podría haberse quedado atrapado en ese penal fallado. Sin embargo, eligió seguir jugando, seguir luchando y seguir aportando al equipo.
¡Qué gran enseñanza para todos nosotros!
Como creyente, además, pienso en algo muy importante. Hay momentos en los que nosotros creemos que todo está perdido, pero Dios todavía no escribió el último capítulo. Tal vez hoy estés viviendo un momento difícil. Quizás sentís que vas perdiendo por dos goles.
Quizás un proyecto no salió. Una puerta se cerró. Una ilusión se rompió. Pero mientras haya vida, hay esperanza. Mientras el partido no termine, todavía puede pasar algo extraordinario. No dejes que una derrota momentánea defina tu destino. No dejes que un error te haga olvidar todo lo que todavía sos capaz de lograr.
A veces, el cambio que tanto esperamos afuera comienza con un cambio adentro. Cuando cambia nuestra manera de pensar, cambian nuestras decisiones. Cuando cambian nuestras decisiones, cambian nuestras acciones. Y cuando cambian nuestras acciones, puede cambiar nuestra historia. Puede cambiar nuestra vida. Creé hasta el final. Apoyate en tu equipo. Y dejá que Dios juegue con vos el resto del partido. 🙏⚽
Gracias por leerme hasta el final. 🤍
Y gracias, de corazón, a cada persona que me invita un Cafecito. ☕ Con ese gesto tan sencillo me ayudan a seguir construyendo este sueño de escribir, compartir reflexiones y sembrar esperanza. Así como ningún partido se gana solo, este proyecto tampoco sería posible sin ustedes. Son parte de ese equipo que me anima a seguir adelante cada día.
Con cariño,
Nati – Sanando con Nati 🌿
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