Imagen de portada
Imagen de perfil
Seguir

Sanando con Nati

Estilo de vida
0Seguidos
5Seguidores
Invitame un Cafecito

☕ La trampa de la espiritualidad en la que caí y tardé en darme cuenta 🙃🦋

Cargando imagen
Durante mucho tiempo me creí muy “consciente”. Pensaba que si hacía las afirmaciones correctas, si respiraba profundo, si meditaba todos los días, si cambiaba mis pensamientos y la forma de percibir los problemas… podía seguir soportando la vida que tenía. Mi confusión era esa: “mientras pueda soportar esto y seguir adelante, voy bien”. Pero no. No se trata de soportar, aguantar ni sobrevivir. Porque aunque ya no me achicaba para encajar, seguía sin poder mostrarme del todo. Tenía miedo de ser tildada de “rara” o incljso “loca” si decía abiertamente lo que pensaba o hacía lo que quería hacer. Y a veces, hasta soportaba faltas de respeto, creyendo que eso era “ser espiritual” o “tener paz”. Ese fue mi autoengaño. No estaba sanando: estaba intentando adaptarme a algo que ya no me hacía bien. Confundí evolución con aguante. Las herramientas espirituales —las meditaciones, las afirmaciones, la respiración consciente— son valiosísimas. Me han acompañado en mis momentos más oscuros. Pero entendí que su propósito no es anestesiarte ni ayudarte a tolerar lo que te daña. Su propósito es ayudarte a escucharte. Las meditaciones te ayudan a hacer silencio para oír tu verdad… y luego, a tener el coraje de hacerte caso. Porque no puedo seguir repitiendo mantras para calmarme antes de ir a un trabajo que no soporto. Ni usar la espiritualidad para justificar quedarme donde no soy respetada. Llega un momento en que una acción vale más que mil palabras. La espiritualidad real no te adormece: te despierta. Te lleva a tomar decisiones alineadas con lo que sos, con lo que querés, con lo que te hace bien. La espiritualidad real te acerca a tu esencia, a tu autenticidad, encaje o no en lo que los demás esperan de vos, inclusive en lo que vos misma esperabas de vos. Y por eso el autoconocimiento es fundamental. Porque no podés ser auténtica si no sabés quién sos. No quién deberías ser, sino quién sos cuando te sacás todas las máscaras. El autoconocimiento te da algo que ninguna técnica puede darte: claridad. Para distinguir cuándo estás sanando y cuándo solo estás sosteniendo lo que en realidad ya terminó. Cuando te conocés, dejás de usar la espiritualidad para adaptarte. Y empezás a usarla para transformarte. Porque al final, de eso se trata: no de encajar, sino de volver a vos. Nadie más que vos puede responder esas preguntas: ¿Quién soy? ¿Qué quiero? ¿Qué me hace feliz? ¿Qué me da paz? ¿Qué decisiones y acciones pueden cambiar mi vida? Si me preguntaran qué me haría feliz, respondería esto: ayudarte a descubrir quién sos y que te animes a expresarlo con libertad. Gracias por estar ahí. 💛 Un abrazo, Nati @sanandoconnati
Ver más