El contenido a publicar debe seguir las normas de contenido caso contrario se procederá a eliminar y suspender la cuenta.
¿Quiénes pueden ver este post?
Selecciona los planes que van a tener acceso
Día 1 RETO AMOR PROPIO Y AUTENTICIDAD
Cargando imagen
Bienvenida al Reto: 7 días de Amor Propio y Autenticidad ☕
Antes de empezar quiero decir algo que para mí es muy importante.
Gracias.
Gracias a todos los que me leen, a los que pasan por este espacio, a los que están siempre, a los que comentan, a los que apoyan este proyecto.
Este espacio de Cafecito se fue convirtiendo en algo muy especial para mí.
Porque acá puedo ser yo.
Puedo escribir lo que pienso, lo que siento, lo que voy descubriendo en mi propio camino.
Sin tener que jugar ningún papel.
Sin tener que pretender ser algo que no soy.
Y eso, para mí, es un verdadero tesoro.
En un mundo donde muchas veces sentimos que tenemos que encajar, mostrar solo una parte de nosotros o cumplir expectativas… tener un lugar donde uno puede expresarse con autenticidad es algo muy valioso.
Así que gracias por estar.
Porque de alguna manera, este espacio también existe gracias a ustedes. ☕
Y justamente por eso hoy quiero empezar algo nuevo con ustedes.
Un pequeño reto de 7 días sobre Amor Propio y Autenticidad.
Y vamos a empezar con algo que muchas personas han pensado alguna vez sobre sí mismas:
“Soy demasiado…”
Demasiado sensible.
Demasiado intensa.
Demasiado profunda.
Demasiado distinta.
Durante mucho tiempo yo también dije eso de mí:
“soy demasiado sensible”.
Y ese “demasiado” escondía una idea silenciosa: que ser sensible era un problema. Algo que había que moderar para encajar en el mundo, en el trabajo, en ciertos ambientes.
Como si para pertenecer hubiera que ser un poco menos uno mismo.
Pero con los años empecé a ver algo distinto.
Esa sensibilidad que durante mucho tiempo sentí como un defecto hoy es la que me permite escribir estos Cafecitos, crear contenido, estudiar herramientas de sanación y acompañar procesos de otras personas.
Esa sensibilidad es la que me hace escuchar de verdad.
La que me permite percibir lo que otros sienten.
La que me llevó a buscar respuestas y querer comprender más profundamente a las personas.
Lo que antes parecía una rareza… terminó convirtiéndose en un valor.
También soy una persona que piensa mucho.
Y recién ahora estoy empezando a descubrir lo bueno que puede haber en eso (sí… todavía lo estoy investigando, jajaja).
Durante mucho tiempo pensar tanto fue una forma de intentar entender lo que sentía. Y también, siendo honesta, a veces una forma de no sentir tanto.
Pero ese mismo impulso de pensar, de buscar sentido, fue el que me llevó a estudiar, aprender herramientas y a querer ayudar a otros.
Por eso quiero empezar este Reto de 7 días de Amor Propio y Autenticidad con una idea muy simple:
Muchas de las cosas que creemos que son nuestros defectos… en realidad son partes de nosotros que todavía no aprendimos a mirar con amor.
Ser “raro” muchas veces solo significa no vivir en automático.
Y quiero decir algo importante:
No tenemos que castigarnos por nuestra rareza si con ella no estamos haciendo daño a nadie.
Ser sensible no daña a nadie.
Ser profundo no daña a nadie.
Ser distinto no daña a nadie.
A veces lo que pasa es que nuestras rarezas no encajan en ciertos lugares… pero sí pueden encontrar su lugar en otros.
Y si estas preguntas te cuestan, te dejo algunos ejemplos para ayudarte a explorarte:
Tal vez alguna vez pensaste que eras demasiado sensible porque te emocionás fácilmente o te afectan mucho las cosas.
O que sos demasiado profundo porque te gusta hablar de la vida, de las emociones o del sentido de las cosas mientras otros prefieren conversaciones más superficiales.
Quizás sentiste que eras demasiado pensador, porque analizás mucho lo que pasa o necesitás entender antes de seguir adelante.
Tal vez sos alguien muy empático, que percibe rápido lo que sienten los demás.
O alguien muy soñador, que imagina posibilidades que otros no ven.
Quizás te dijeron que sos demasiado tranquilo, o demasiado intenso, o demasiado distinto.
Pero muchas veces ese “demasiado”… no es un defecto.
Es simplemente una parte auténtica de vos que todavía no aprendiste a mirar con orgullo.
Pequeño ejercicio para hoy
Pensá en tres cosas de tu personalidad que alguna vez sentiste que eran “demasiado” o “raras”.
Por ejemplo:
demasiado sensible
demasiado pensador
demasiado soñador
demasiado emocional
demasiado intuitivo
demasiado distinto
Y preguntate con honestidad:
¿Y si esto no fuera un defecto… sino una parte de mi magia?
Tu rareza no es un error: es la forma en que tu autenticidad aparece en el mundo.
Nos vemos mañana en el Día 2 de este reto. ☕
💖 Si este contenido te aporta valor y querés apoyar mi trabajo, también podés hacerlo con un donativo voluntario.
Tu apoyo me ayuda a seguir creando estos espacios, estudiando y compartiendo herramientas de sanación.
Podés hacerlo aquí:
Desde cualquier país:
https://www.paypal.com/paypalme/nataliamorebio?locale.x=es_XC
Desde Argentina:
https://cafecito.app/sanandoconnati
Soy Natalia Moré.
Gracias por estar aquí y por animarte a dar un paso más hacia tu sanación.
Que tengas un día bendecido y una vida maravillosa.
Un abrazo. 🤍
Ver más
Compartir
Creando imagen...
¿Estás seguro que quieres borrar este post?
Debes iniciar sesión o registrarte para comprar un plan