~El otro día tuve un mal sueño,
no sé si malo, feo o desconcertante
pero de esos que nos dejan otra vez
sin horizonte.
De esos que nos vuelven otra vez
frágiles, algo rotes, tristes, vulnerables.
No entendí por qué lo soñé.
Es como si una gota de nostalgia
quisiese teñir mi mundo de gris lluvioso.
Como si un fantasma no quisiese guardarse todavía en el cajón.
Como esa telaraña que vuelve y vuelve
siempre al mismo rincón.
Desperté.
Te vi.
Estabas ahí con tu rostro tan calmo
como todos nuestros amaneceres.
Con tus labios socialistas
que nunca muerden fuerte.
Estabas a mi lado, acurrucado,
entrelazando entropías matutinas.
Te vi.
Fuiste mi faro.
Nunca hubo tal pesadilla.
Ver más
Debes iniciar sesión o registrarte para comprar un plan