
hace 4 días
Hola alu! Últimamente me siento muy sensible, además de que ser de piscis y todo lo que eso conlleva… siento un utoboicot constante, en mi relación. Estamos bien, pero internamente siento que el luego del viaje que tenemos planeados se quiere separar. No se porque pienso eso! Cómo se ve todo en mi relación? Gracias ❤️Hola! Para esta respuesta salió La Justicia, El Colgado, El Emperador & la Torre
A ver, no pareces sensible en este momento, ni tampoco se ve el autoboicot que mencionas, en todo caso estamos hablando de un exceso de pensamiento, lo digo porque la justicia es la Carta de la racionalidad por excelencia y muchas veces, sabemos que el exceso de pensamiento se da porque del otro lado hay escasez de palabras o justamente ya se dijo todo lo que se tenía que decir.
No estoy invalidando tu sentir, simplemente estoy diciendo que La Justicia es una Carta mas racional que profunda lo que explica la continuidad de Cartas.
Voy por partes, ustedes se encuentran en una relación atravesada por una gran incertidumbre, no están alimentando a la relación en igualdad de partes, hay una realidad, que cada uno sabrá bien de que se trata, pero de trasfondo hay desgaste, hay punto de inflexión profundo, ya ambas partes no están dando lo mejor de si, o quizás si pero no alcanza, recordar siempre que una relación es de a dos, no es un vínculo liviano tan equilibrado en este momento, lo que está ocurriendo ahora tiene un carácter definitorio para ambos, eso si es seguro.
Vos buscas, claridad y coherencia, buscas que las cosas estén bien nombradas, ordenadas y que haya correspondencia entre lo que se dice y lo que se hace. No toleras zonas grises y claramente necesitas definiciones justas, aunque eso implique decisiones difíciles y aunque estes tan sensible como decís.
El otro integrante, que seria El Emperador, se posiciona desde el control, la estructura y la necesidad de sostener una posición firme, pero no aporta nada nuevo ni cariño efectivo, que tenga una consistencia. Tiene un fuerte sentido de responsabilidad y de rol de autoridad lo que lo pone en un lugar alto y con poca capacidad para conectar, se le ve cierta rigidez, le cuesta ceder, mostrar vulnerabilidad o perder el mando. Para esta persona, la relación toca temas de poder, autoridad y límites claros, lo que lo convierte en alguien muy severo.
En el plano del vínculo en sí, la energía que se ve es de quiebre, hay una crisis mega profunda, que rompe una forma anterior de relacionarse, hay un antes y un después con la Torre al derecho, algo que parecía estable ya no lo es, y no puede sostenerse como antes. Esta crisis no es accidental, no llego de la nada, llega para derribar una estructura que ya no era equivalente, las fisuras se dan cuando algo entra en falta.
Frente a ese quiebre, aparece un tiempo de pausa forzada y revisión profunda. La relación esta en una etapa de no retorno donde no se puede avanzar como antes, pero tampoco cerrar sin comprensión. Ambos siente que están en una fase de estancamiento. Quiero agregar que si esta crisis se atraviesa con honestidad, hay posibilidad de claridad, verdad compartida y una forma de vínculo más genuina. No se trata de volver a lo que era, sino de reconstruir desde lo que da cada uno y ver si eso alcanza, el tema es si están preparados para continuar con este circuito donde ya hay un clima acartonado.
Un quiebre se ve, esta pareja está atravesando un ciclo de definición total. No es una relación que pueda sostener ambigüedades ni medias tintas, el momento actual marca antes y después.
La relación se encuentra en un colapso, quizás hay algo que se estuvo postergada y ahora les cae de manera abrupta. Lo que se rompe no es solo una situación puntual, sino la forma en que venían vinculándose. Ya no es posible seguir sosteniendo acuerdos implícitos, silencios estratégicos o roles fijos que daban falsa seguridad, porque eso lastima y crea fisuras irreparables.
Uno necesita definir, poner nombre o coherencia a lo que viven y el otro intenta sostener control, dirección y estabilidad, aun cuando internamente sabe que algo ya no funciona igual. Esta tensión genera discusiones decisivas, distancias repentinas o una sensación de “esto así no sigue”. Después del quiebre aparece un período de suspensión y así sucesivamente que no genera un ritmo sano. La relación esta en un tiempo muerto, lleno de pausas, silencios, espera, distancia emocional o física, es como un abandono, un momento donde nadie puede avanzar.
Uno de los dos, es decir el que suele sostener más el control, se ve obligado a rendirse, a aceptar que no todo depende de su voluntad, mientras no aporta nada desde la calidez o el cariño, sino desde la frialdad. El otro atraviesa una instancia de comprensión dolorosa pero lúcida, ve la verdad completa del vínculo, sin idealizaciones pese a lo que genera, una sensación de sensibilidad profunda.
Este vínculo no vuelve a ser lo que era, están en un punto de mayor exposición emocional y sin embargo no se ve reciprocidad. La relación puede continuar, pero desde un lugar carente de sensibilidad, hay algo de lo cíclico que deriva en desgaste.