Ingobernable es un juego de gestión satírico en tiempo real (con pausa, mucha pausa) donde sos presidente de la Argentina y tu único objetivo es llegar al final del mandato.
Son 45 meses. Repartís el presupuesto, hacés obras (con cartel, que si no, no cuentan), atendés a los gobernadores, cuidás el dólar y mirás de reojo la Plaza de Mayo. Y en el medio pasan cosas: más de 100 sucesos inspirados en la historia argentina, desde el uno a uno hasta la cadena nacional.
Se puede terminar mal de muchas formas: golpe, juicio político, default, estallido social, colapso económico o helicóptero. Si llegás al final, te toca la reelección.
Qué tiene
- Un mapa vivo en pixel art. Las provincias producen, se contaminan, se inundan y protestan, y todo se ve en el mapa: pozos que bombean, humo, nubes y carteles en la calle.
- Cinco presidentes (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia): El General, El Turco, La Jefa, El Piloto y El Padre de la Democracia. Arrancás con dos y los demás se desbloquean jugando.
- Tres dificultades. Fácil: como se ve desde la mesa del asado. Medio: ya te enteraste de que existen los gobernadores. Realista: como es de verdad.
- Elecciones. Las facciones te pueden voltear, pero el que te vota es el pueblo. Si ganás las legislativas elegís una carta, y si perdés te comés un castigo.
- Capa roguelike. Cartas, castigos, logros y un Legado que pasa de una partida a la otra.
- Economía bimonetaria. Pesos que se imprimen, dólares que se fugan y una recaudación que nunca alcanza.
El humor
Humor negro para todos los espacios por igual: acá no se salva nadie. El chiste apunta al poder, nunca a las víctimas.
Para jugar
- Se juega en el navegador, en la compu (en el celular no anda bien).
- La partida se guarda sola.
- Está en castellano rioplatense.
Juego en desarrollo: se aceptan quejas, como en cualquier gobierno.