Buscar las estrellas. Corregir el cielo. Evaluar la noche. Seleccionar el silencio. Leer el mar. Pensar el río. Jugar en las nubes. Escuchar la luna y volver al aula.
"Lo que el signo lingüístico une no es una cosa y un nombre, sino un concepto y una imagen acústica. La imagen acústica no es el sonido material, sino su huella psíquica, la representación que de él nos da el testimonio de nuestro sentidos; esa imagen es sensorial.”