Cafecito
Imagen de portada
Imagen de perfil

Profe pingui

Estilo de vida
1Seguidos
1Seguidores
Información biomecánica🦵

Tu cerebro todavía cree que estás roto: El Fantasma de la kinesiofobia

Terminás tu última sesión de kinesiología, te dan el alta para volver a entrenar normal, pero hay una parte de vos que no está segura. Dejás pasar los meses para "seguir recuperándote" hasta que, finalmente, abandonás la actividad.

Esa sensación de que el dolor sigue ahí (aunque el tejido ya haya sanado) se llama kinesiofobia: el miedo al movimiento. Es tu sistema nervioso enviando señales de alerta para que no te muevas, basándose en una amenaza que ya no existe.

Desde el punto de vista de la neurociencia, existen dos grandes responsables:

Memoria del dolor: El cerebro crea un "mapa de protección" que puede durar meses o incluso años después de la lesión física.

La Amígdala: Es la encargada de procesar el miedo. Ante la duda, suele "secuestrar" nuestra corteza motora, dejando al músculo inhibido o provocando rigidez para "protegernos".

Si todavía creés que el reposo es la solución, dejame decirte que es tu peor enemigo. El miedo provoca falta de movimiento, esto lleva al sedentarismo y terminamos con una lesión que nunca se termina de rehabilitar funcionalmente. Es el clásico círculo vicioso que veo todo el tiempo.

En nuestro centro de entrenamiento trabajamos en la reeducación del movimiento. Buscamos generar una "cápsula de seguridad" a través de ejercicios de isometría y variabilidad motora. El objetivo es uno solo: apagar el sistema de alerta innecesario del cerebro.

Pensalo así: las alarmas de humo suenan tan fuerte que nos ponen en estado de crisis. Pero cuando nos acercamos a ver el "fuego", resulta que es solo una tostada quemada. Lo mismo sucede en tu cerebro: es solo la sensación de que algo va a pasar, pero en realidad, estás más listo que nunca para retomar tu vida normal.

Si este artículo te ayudó a entender por qué esa lesión vieja sigue "avisando" y por qué, aunque los médicos te digan que está todo bien, vos seguís sintiendo desconfianza, te invito a seguirme.

☕Poder invitarme un cafecito para seguir financiando mi carrera como divulgadora científica.

🐧Mi misión: brindarte información que entiendas como funciona tu cebrero y cuerpo sin términos complicados y con herramientas aplicables a la vida real.
Ver más

Los enemigos silenciosos de tu postura: 4 hábitos que están dañando tu cuerpo

Hoy vengo a hablarte de un tema diferente. Seguramente estás acostumbrado a leer sobre los sospechosos de siempre: alimentos ultraprocesados, sedentarismo, el scroll infinito o la falta de sueño. Es la información que abunda.

Pero existen otros "malos hábitos" que ejecutamos en automático y que, sin darnos cuenta, afectan nuestra estructura corporal. Son pequeñas acciones del día a día que perjudican la biomecánica y la funcionalidad de tu sistema musculoesquelético.

Aquí te presento cuatro factores que podrías estar pasando por alto:

💺La Silla: Si trabajas sentado unas 8 horas, lo último que pensás es que tu silla te está enfermando. A nivel biomecánico, un mal respaldo o no poder apoyar los pies en el piso obliga a tu zona lumbar a una inestabilidad constante. Esto no solo genera dolor, sino que dificulta la circulación en el tren inferior, provocando calambres, hinchazón o los primeros síntomas de un pinzamiento lumbar.

👟El Calzado Urbano: En un mercado tan amplio, solemos buscar zapatillas económicas o estéticas, pero no siempre funcionales. Hablo de las "urbanas" de suela plana. Al usarlas para caminar durante horas, el pie pierde el soporte del arco, desestabilizando todas las cadenas de sustento. El resultado: dolor en tobillos, rodillas o cadera. A veces, la "mala pisada" que intentamos corregir con plantillas es una consecuencia que nosotros mismos generamos.

🎒La Mochila: En este ítem me incluyo. Por "ahorrar tiempo", cargamos la mochila con todo lo necesario olvidando que somos personas, no tortugas. He llegado a cargar entre 8 y 10 kilos, creyendo que mis vértebras eran de adamantium. El resultado era siempre el mismo: zona lumbar al límite, contracturas en los hombros y dolores de cabeza punzantes. Es una carga evitable que puede prevenir problemas estructurales como la escoliosis.

🤳El Celular: Lo dejé para el final porque es el más conocido, pero el más ignorado. Mirar el teléfono hacia abajo constantemente es una invitación al pinzamiento cervical. Mi consejo es simple: levantá la mirada. El vértigo, la migraña y la movilidad reducida a temprana edad no son nada agradables.

💬Escribir esto es mi forma de devolverles un poco de todo el apoyo que me dan. A veces nos olvidamos de que somos humanos, no máquinas, y compartir mis propios errores con la mochila o la postura me ayuda a conectar más con ustedes.

🐧Si esta información te sirvió para 'levantar la mirada' o replantearte esa silla donde pasás medio día, podés invitarme un Cafecito para que pueda seguir generando contenido técnico y preventivo.

✨¡Gracias por bancar este espacio de salud!✨
Ver más