Studentlab nació de una idea simple: las herramientas que más usamos durante la cursada suelen estar desparramadas, son complicadas o nos piden datos que no queremos dar. Queríamos algo más parecido a neal.fun, donde cada cosa es chiquita, clara y hasta entretenida de usar.
Así que empezamos a construir, una herramienta a la vez. La idea es ir sumando cosas útiles y de calidad de vida para el día a día estudiantil, siempre con la misma filosofía: que hagan una sola cosa y que la hagan bien.
No buscamos lucro personal. Lo que entra por donaciones va a mantener los servidores y mejorar la calidad de las aplicaciones. Nada más.
Para ser transparentes: detrás de Studentlab hay un grupo muy chico, que arrancó un estudiante de Ingeniería Industrial de la UNLu y que hoy se apoya en inteligencia artificial para construir las herramientas.
Y esa es, justamente, la misión a futuro: sumar gente que programe y, de a poco, depender cada vez menos de la IA, hasta que el código lo sostenga una comunidad. Si sabés programar y querés dar una mano, hay lugar.

