Descuida, yo te cuido (2020) Gente para la que el dinero vale más que la vida
Lo que podría ser una tarea noble, es en realidad una estafa a varios niveles, puesto que Marla se dedica a internar contra su voluntad a personas mayores, alegando que no están en posesión de sus facultades mentales, lo cual es falso, y aislándolos del contacto de sus familiares. Además, mediante documentación adulterada y engaños a la justicia logra administrar los bienes de estas personas, usándolos para su propio beneficio. Detrás de esto existe una red de corrupción que incluye a médicos, geriátricos y abogados, quienes obtienen dinero gracias a estas acciones ilegales.
Marla es una joven mujer extremadamente ambiciosa, quien junto a su asistente y pareja Fran (Eiza González) mantienen un nivel de vida acomodado, pero su avidez por el dinero las lleva a buscar constantemente nuevos "clientes".
La Dra. Karen Amos (Alicia Witt), quien recomienda a sus pacientes a Marla, le informa acerca de una posible víctima, llamada Jennifer Peterson (Dianne Wiest), quien aparentemente no cuenta con familiares, pero sí con mucho dinero. Marla avanza, logrando inicialmente hacerse del control de la fortuna de Jennifer, quien es internada, pero pronto descubre que las cosas son mucho más complejas de lo que imaginó, ya que la mujer es en realidad la madre de un mafioso extremadamente peligroso llamado Roman Lunyov, protagonizado por Peter Dinklage.
Persecuciones, intentos de asesinatos, un par de giros interesantes y un abrupto final es todo lo que queda luego de lo dicho.
Es una comedia negra, con poco de humor y un personaje que lejos está de despertar simpatía, como el de Marla, y con un par de puntos débiles que sobredimensionan la capacidad de la protagonista a la vez que muestra a sus enemigos como torpes.
Fuera de esto, lo que deja es un espacio para reflexionar en cómo la ambición lleva a algunas personas a tratar a los demás como meros objetos a utilizar para sus objetivos, y cómo tristemente este tipo de situaciones existen en la vida real.
Me gustó, pero me hizo empatizar con un grupo de mafiosos, lo que no me gusta tanto.
PD: obviamente que al hablar de gente a la que le importa más el dinero que la vida de los demás hablo tanto de Marla como de Roman, quienes se parecen mucho más de lo que se imaginan. De hecho, Roman sólo se enfrenta a Marla porque se metió con su madre, que si hubiese sido cualquier otra persona eso no le hubiese importado en lo más mínimo, como se deja muy claro en la película. En resumen, son dos caras de la misma moneda.
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